A darle bola al Muñeco

Gallardo se mostró enérgico buscando “precisión y velocidad” en la práctica con pelota.

“Bien, muchachos, buena mañana”. El silbatazo de Marcelo Gallardo les dio un respiro a sus hombres. Después de arrancar en el gimnasio, salieron a la cancha, donde los más de 30 grados se hicieron sentir. Claro que esta vez el gustito fue diferente al de la mañana del Yo-Yo test. Acá la pelota estuvo rodando en el medio y cuando aparece la bola, todo es diferente: el esfuerzo tiene sabor a placer. Divididos en tres grupos, los jugadores de campo rotaron en cuadrados armados con cintas para tocar corto, largo, recepcionar y picar. Siempre con el Muñeco explicando y arengando para que cada vez hubiera mayor precisión y velocidad. “Con esto mejoramos la calidad técnica”, alentó el DT.

Mientras les describía el trabajo, Gallardo hizo hincapié en que en el fútbol actual cada vez hay “menos posibilidad de toque” y por eso la búsqueda pasó por lograr la mayor justeza posible para no fallar en los pases. Así se fueron repitiendo las situaciones de un toque corto y otro al vacío para el compañero que se acercaba y luego picaba para reiterar esa secuencia una y otra vez con el que esperaba en la siguiente esquina del cuadrado. “¡Pase firme!”, exigió el entrenador.

Así fue transcurriendo la mañana, yendo y viniendo con pelota de acá para allá, sin respiro. “Si tardamos en recibir, después necesitamos más toques”, insistió el DT. “Vamos que correr y recuperarla cansados cuesta un huevo”, apretó Gallardo al final, cuando aparecieron algunas imprecisiones. Justamente “velocidad y precisión” fue el lema pensando en tener un equipo que no falle con la bola. Por eso, a darle bola al Muñeco…

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